La Agencia Internacional de la Energía calcula que la demanda mundial de petróleo continuará aumentando al menos hasta el año 2040, cuando estima que alcanzará los 103,5 millones de barriles diarios, frente a los 92,5 millones de barriles diarios registrados en 2015. A pesar de los acuerdos de París y de otras previsiones realizadas previamente, la era de los combustibles fósiles está lejos de acabar, según sus cálculos.