La inversión mundial en energía cayó un 8 por 100 en 2015, hasta los 1,8 billones de dólares (1,6 billones de euros), como consecuencia de un descenso del gasto en la exploración y producción de gas y petróleo, lo que contrarrestó la fuerte inversión realizada en energías renovables, redes eléctricas y eficiencia energética, según señala la Agencia Internacional de la Energía, que destaca que el gasto en el sector eléctrico alcanzó un nuevo récord en 2015 al alcanzar los 690.000 millones de dólares (615.000 millones de euros).