El consumo energético en España creció un 1,8 por 100 el pasado año, a pesar de lo cual las emisiones de dióxido de carbono (CO2) descendieron un 1,6 por 100, a diferencia de la tendencia global, ya que estas emisiones crecieron un 2 por 100 en todo el mundo, según queda de manifiesto en el informe “BP Statistical Review of World Energy 2019”, presentado este jueves en Madrid.