Los empresarios de estaciones de servicio recuerdan que “existen alternativas para cumplir con los compromisos enviados por España a la Comisión Europea sin necesidad de generar una espiral inflacionaria ni de fomentar la desigualdad”.
Su propuesta consiste en el incremento gradual, al menos durante tres ejercicios, de la fiscalidad del diésel “siempre y cuando este se vea acompañado por una bonificación fiscal a los combustibles renovables”, como el bioetanol o el hidrógeno verde, entre otros, añadiendo que “la propia propuesta de revisión de la directiva de fiscalidad energética propone exenciones para los productos menos contaminantes”.
En la actualidad, el precio de venta al público medio de la gasolina 95 se sitúa en los 1,497 euros por litro. El impuesto especial de hidrocarburos y el IVA, argumenta CEEES, representan el 49,4% del total, mientras que en el caso del gasóleo de automoción la suma de ambos impuestos alcanza el 44,3% del total.
Por este motivo, una equiparación inmediata de la fiscalidad de ambos combustibles “supondría que el PVP del litro de diésel subiría 11,3 céntimos de la noche a la mañana y la carga impositiva de este producto pasaría a representar el 51,9% del precio total”.
La equiparación de la fiscalidad del gasóleo con la de la gasolina, continúan, supondría un incremento del 8% en el PVP medio del diésel, que es el combustible más usado en España con un 77% frente a un 23% de gasolina. 09/07/2025