La Asociación Española del Gas, Sedigas, toma en consideración las directrices de la Directiva de Eficiencia Energética de los Edificios (EPDB, por sus siglas en inglés) y destaca que dicha directiva no determina, en ningún caso, un escenario de prohibición de las calderas de gas, sino que abre la puerta a la diferenciación entre tipos de combustibles y tecnologías aplicadas en la calefacción de viviendas, oficinas y espacios comerciales.