La Empresa Municipal de Aguas (Emasa) retiró durante el año pasado un total de 2.341 toneladas de residuos sólidos procedentes de las aguas residuales de la capital, lo que supone un 1,2% menos respecto a las 2.368 toneladas recogidas en 2022 a pesar de los problemas medioambientales y económicos que generan el vertido de residuos, en su mayoría toallitas higiénicas, por el inodoro.