El Consejo de Ministros de la República Portuguesa ha aprobado el pasado 19 de marzo tres decretos en el sector energético que abordan uno de los retos más acuciantes a los que se enfrentan Portugal y Europa en la actualidad: garantizar la seguridad del suministro energético, proteger a los consumidores y acelerar la transición a las energías renovables.
En este sentido, el ejecutivo portugués ha señalado que la dependencia de los combustibles fósiles sigue siendo una vulnerabilidad estructural, y la transición energética constituye ahora una salvaguarda frente a la volatilidad geopolítica, por lo que, entre otras iniciativas relacionadas con el impulso al despliegue de energías renovables y la protección de los consumidores, ha procedido a la eliminación de barreras estructurales para el crecimiento del biometano.
Así ha promulgado un Decreto-Ley que crea un mecanismo de cofinanciación, respaldado por el Sistema Nacional de Gas, para los costes de conexión de instalaciones de producción de biometano y otros gases renovables a la Red Pública de Gas. Con esta nueva norma se elimina una barrera financiera concreta que venía obstaculizando la puesta en marcha de la cadena de suministro nacional de biometano.
Esta legislación pone en práctica el Plan de Acción de Biometano 2024-2040 y la Estrategia Nacional de Hidrógeno y constituye un paso concreto hacia la producción de gas renovable en territorio portugués. 20/03/2026